domingo, 13 de noviembre de 2016

Noviembre siempre triste y tú viniste proponiendo guerra.

Te ofrezco lo único que tengo:
mi libertad,
mi tiempo
y esta manía de convertir sentimientos en verso.

Quién puede hablar de invierno
si llega noviembre
y apareces proponiendo guerra,
como si tu mejor pasatiempo
fuese romperme los esquemas.

Si he olvidado el color de la tormenta
desde que descubrí el cielo en tus ojos,
y me basto con uno de tus abrazos
para guardarme del frío.

El mismo que expulsas cuando despiertas mis ganas
de desnudar el corazón
-y desnudarme contigo-
en una cama llena de mantas arrugadas
y ropa perdida entre las sábanas.

Desde tu llegada desconfío del reloj
y siento la burla de sus horas:
pues el tiempo corre al compás de nuestro latido.

Busco la forma de detener las manecillas
con la misma facilidad
que tú tienes para evadirme de la realidad;
y en esta búsqueda sin fin
voy a acabar creyendo que tienes magia.

La que necesitaba para derribar barreras,
para posarme en tu rama y ofrecerte
en libertad
compartir nuestras vidas.

Quién puede hablar de invierno
con el calor de los mil miedos
arrojados a la hoguera.

lunes, 10 de octubre de 2016

He encontrado en ti el impulso que necesitaba para despegar.

Yo no quiero un futuro contigo
ni quererte siempre.
Quiero quererte libre
y acompañarte en el presente
hasta que decidas soltarme.

No quiero pisar fuerte en tu vida
con mil miedos a la espalda.
Prefiero no hacer ruido
si camino hacia delante
contigo.

Tampoco necesito
que me cures del pasado.
Me conformo con que me entiendas
y después te asomes
al fondo de mi coraza:
allí los sentimientos despiertan
y buscan tu nombre.

Pero si vine a escribir fue sólo
porque quiero que quieras quedarte
y besarme los defectos.
Al fin y al cabo,
sin ellos no hubiese aprendido
que el amor de verdad
nunca
duele.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Alguien olvidó que el fuego lo guardo yo.

No te asustes cuando enseñe
las cicatrices que decoran mi cuerpo;
fui experta en saltar al vacío
por cualquiera
sin mirar un segundo antes
el precipicio que me esperaba.

Siempre soñé con volar alto;
pero en el primer intento
las alas que pinté de historia
se convirtieron en pólvora,
y arrasaron con todo
cuando se creó el incendio.

Entre las cenizas aprendí
que el mismo fuego que te quema
también te puede salvar,
y la luz de mis ascuas
iluminaron el mundo
que siempre vi grisáceo.

Encontré libertad
hasta en el humo de un cigarro;
porque el cobarde que estuvo
frente a su propio fin
tiene la valentía y el derecho
de sentirse inmortal.

Por eso vuelvo a tejer mis alas
con la firmeza
que me regala el tiempo.
Y mis miedos ya no me impiden
levantar los pies del suelo
-ni seguir amando las historias imposibles-.

lunes, 1 de agosto de 2016

Ser valiente no es sólo cuestión de suerte.

Valiente,
como aquel que siente su propia mirada
a través del cristal
al que decide enfrentarse cada mañana,
y hoy se encuentra con unos ojos
casi desconocidos
brillando como fuego.

Le sonríen. Se sonríe.
Seguramente con el mismo orgullo
que surgió
de quienes quedaron a su lado
muriendo por echar una mano,
aunque les separara un abismo
imposible de atravesar.

Valiente,
por encontrar la fuerza suficiente
para cortar las raíces que ataron
una vida llena de sueños.











Por comenzar el camino
sin miedo
de perder el rumbo correcto.

Por equiparse de ilusión
y descubrir lugares que guardan magia.

Por encontrar compañía
en personas aparentemente diferentes.

Por encontrar finalmente la solución:
luchar ante las adversidades;
entender que una sonrisa
vale más que mil palabras
y que un mínimo gesto
te puede devolver la alegría
cuando se expresa con el corazón.

Valiente,
por aprender a querer y a quererse.

lunes, 13 de junio de 2016

¿Nos falta pista de baile para bailar tu canción?

Hay cambios que dan miedo.
Momentos en los que serías capaz de dar tu vida
por evitar la catástrofe,
pero sólo consigues dejarte el alma
y los nudillos
en un intento desesperado de pedirle a la imaginación que olvide
y pare con su continuo suponer.
También está quien no le teme a los cambios,
porque pueden significar en él un nuevo reto de buscar la felicidad
y encontrarla
hasta en el lugar más inimaginable.

Piénsalo un momento:
Cada paso que damos en el camino lleva consigo un cambio, por muy insignificante que sea;
cada una de nosotras tuvo su cambio,
experiencias que hoy nos hacen estar aquí
y permanecer unidas.

















Quizá no seamos las personas más adecuadas para hablar de valentía
y no tengamos muy claro cuál es la clave para superar miedos,
pero se nos da bien eso de juntarnos
y fugarnos de la realidad
entre risas y cervezas.

Hace un año sabíamos poco más que nuestro nombre
y hoy si nos juntas podemos ser hogar.
O, al menos, cuatro pilares que hasta con miles de defectos,
pretenden sujetarte cada vez que vayas a caer.

sábado, 4 de junio de 2016

Si las palabras se atraen, que se unan entre ellas y a brillar; que son dos sílabas.

Nunca te enamores de quien usa
poesía
como vía de escape,
porque cada uno de sus versos son como el arma
que, sin disparar,
puede estallar un corazón en mil pedazos.

Pero, sobre todo, evita ser musa
del que sabe desnudar tu cuerpo
y convertirlo en palabras
con tan sólo mirarte.

jueves, 2 de junio de 2016

En la distancia de este mundo incierto, yo saludo a mi suerte.

Errante que huye de los caminos que adornaron su cuerpo con heridas.

Nunca volví a encontrar la valentía suficiente,
ni siquiera el impulso que me empujara al deseo
de echar la vista hacia atrás y volver a recordar la historia
que lleva consigo cada cicatriz tatuada en mi piel.
Prefiero definirme como quien se encontró de frente a su propio final
cuando el presente se le llenó de incendio,
y no tuvo otra opción que correr sin rumbo evitando la catástrofe;
dejando atrás las cenizas con las que decoraba el ayer.

Salí de mi propio fuego y encontré felicidad. Las malas lenguas lo seguirán llamando cobardía.

jueves, 5 de mayo de 2016

He vuelto a confundirte con la estrella que usa el color de pintalabios que tú llevas.

He pintado unas alas esta noche
con el deseo acobardado;
guardan restos de un pasado que las mueve lento.
Pero ansían volar alto, 
rumbo hacia el más dulce encuentro,
rompiendo en cada aleteo su barrera del miedo.

Sólo me dejo llevar...

-Y quién sabe dónde estará ahora
la maldita sonrisa que les dio vida-.

Mientras tanto, desde aquí arriba te sueño,
como si las estrellas del firmamento tuvieran algo que ver
con la constelación de lunares que recorren tu cuerpo.

miércoles, 27 de abril de 2016

Mientras la gente cuerda grita, llora, sufre y niega, a los locos nos verán bailando.

Cuántas veces pasé sin saber que iba a encontrar
a quien vivió dentro de mí
y se perdió en un suspiro largo y mojado.

El corazón, a ratos esperanzado,
había encontrado su fin.

Allí estaba, esperando un regreso casi utópico;
con el alma reflejando a través de su mirada
la locura del niño que perdió en otra vida
donde anhelaba su libertad.













Me encontré, llena de vida.
"Inmortal".

domingo, 10 de abril de 2016

Nunca saber dónde puedes terminar, o empezar.

“Todos llevamos en nuestra mochila un millón de experiencias, y lo raro es no encontrarse con alguien que haya pasado por lo mismo que tú”.

Quizá deba creer en el destino y en el "todo pasa por algo"; o tal vez en la fuerza que me empujó a cambiar y aterrizar por aquí. 

Por lo que sea, hoy me encuentro escribiendo aquello que aún sigo siendo incapaz de decir en persona, con la ligera sospecha de que no soy la única que estos meses ha cambiado la forma de verse y de ver el mundo.

Más de uno ha encontrado su "rincón", el lugar en el que olvidarse de los problemas resulta sencillo.
Ha conseguido ser quien es, sin que nadie le aparte por ello.
Ha comprendido que, a veces, existen personas maravillosas en las que poder confiar.
Ha bailado y se ha reído cual niño, por muy mayor que fuese.
Ha llorado, sin filtros ni vergüenzas.
Se ha llenado de abrazos en los que, si le dejaran, se quedaría una eternidad.

Pero el tiempo pasa volando y ahora es el momento de guardar en esa mochila, además de momentos increíbles, una grandísima formación.
Ahora somos nosotros los responsables de fomentar este espíritu de grupo que hemos creado.


"Estamos preparados para dirigir las miradas al cielo,
evitando que se queden en el dedo.
Estamos aquí para continuar encendiendo luces,
despertando conciencias,
agitando mentes, 
y si para ello tenemos que pintar alguna cara, 
no les quepa la menor duda de que lo haremos".

Gracias.

miércoles, 6 de abril de 2016

No me beses en la boca, soy cemento.

Luchadora.
Superviviente de un corazón que decidió lanzarse, con los ojos cerrados, a la extrema locura del amor.
Su mirada me permite ver cada detalle que guarda en el recuerdo, y sufro con las palabras entrecortadas que salen de su sonrisa.
Finge que no hay dolor; pero sólo ella sabe cuántas lágrimas se esconden detrás.

viernes, 11 de marzo de 2016

Nunca me cuadran las cuentas después de volar.

Por qué centrarme en lo que viví,
cuando puedo echar la vista al futuro
y a los sueños que me quedan por cumplir.
-Pero nadie nos prohibió soñar con volver a cruzar miradas-.

Perdóname, porque si cierro los ojos puedo verte en el lugar de siempre, dispuesta a contar miles de historias repetidas ante un par de oídos intrigados.

Porque te veo conmigo de la mano, cantando a pleno pulmón; gritando que somos una, que hoy tampoco hay nadie que logre separarme de ti.

Porque no he dejado de recordarte cada día con una sonrisa. Aunque el tiempo pase y no estés a mi lado, siempre te tengo cerca.
Como la primera vez que empecé a quererte.

martes, 9 de febrero de 2016

La vida nos ofrece otra oportunidad.

Pobre de aquél que sólo cree en el amor romántico,
que pasa la vida buscando
unos brazos que parece que agarran
cuando te están tirando.

Mil veces me preguntaba cuál era la mejor forma de amar y, las experiencias vividas, lograron situarme en este punto del pensamiento aun sin saber si es el más apropiado, pero con la firmeza de que más de uno lo relacionará con la promiscuidad.

Nos encontramos ante una sociedad que lleva consigo una serie de ideales- que, reflexionándolos detalladamente, se pueden considerar incluso absurdos-, con la total seguridad de que son los correctos y, por tanto, los que cada sujeto ha de seguir.
Está claro que todos, como seres humanos que somos, necesitamos amor para vivir; hasta la persona con más carencias afectivas acepta un gesto de cariño en el momento adecuado.
Cuando uno escucha la palabra "amor", habitualmente tiende a pensar en una pareja, sin darse cuenta de que podemos encontrarlo en cualquier parte. "El amor está en el aire"; en la familia, en los amigos, en uno mismo. Por amor actuamos cuando damos una moneda a aquel músico que toca la guitarra en el metro o a la mujer que pide algo para comer; cuando ayudamos al niño que se ha caído mientras corría por el parque o en el momento que  te sitúas frente al espejo y te dices: "Hoy es tu día, porque sí, porque te lo mereces".
Y qué irónico es tener el amor tan cerca y buscarlo en sitios tan tóxicos.

Ahora es cuando aparece el término "amor romántico", ese modelo cultural tradicionalista, caracterizado por la cantidad de pautas que han logrado imponerse como las únicas verdaderas en nuestra sociedad.
Cualquier persona, en algún momento de su vida, habrá escuchado eso del "príncipe azul" y la "media naranja". Sentimos la necesidad, porque así nos han enseñado, de buscar a alguien que nos complemente y nos haga feliz; pero esa persona que cuando la ves, es capaz de hacerte olvidar al resto del mundo, puede acabar volviéndose una venda permanente para tus ojos con forma de control y celos.
Es cierto que el amor existe, pero "amar no es sufrir". El amor verdadero no mata, sino que se forma sobre una base firme de confianza y te da alas para tomar tu propio camino. No tiene por qué llevar consigo fidelidad ni emparejamiento, ni tiene por qué durar para siempre; simplemente es algo que se siente y lo disfrutas, dando libertad de la misma manera que la recibes.

Desde aquí, y mediante mi humilde opinión sobre este tema, hago una llamada de atención para luchar contra aquello que un día se empezó a llamar amor y poco o nada tiene que ver. Es el momento de empoderarse y romper con estas formas de vida que tanto daño han hecho y continúan haciendo.
Concienciemos a quien ha de estar cada cinco minutos hablando por el móvil con su pareja por miedo a meterse en un problema, de que eso no roza ni el límite de la normalidad; ayudemos a la chica que está siendo maltratada física y psicológicamente por el simple hecho de ser mujer a salir de ese infierno, a convencerla de que ella no tiene por qué sufrir eso; e incluso trabajemos de forma activa para que, aquellos que desconocen estos temas, sean conscientes de la realidad que estamos viviendo.
Entre todos, con pequeños gestos, podemos conseguir grandes cosas.

lunes, 11 de enero de 2016

Te quiero libre y me quiero libre contigo.

No te quiero mía,
tampoco te quiero siempre cerca.
Yo te quiero cuando eres libre,
cuando eres tuya.
Sin cadenas.

Y mientras tú sigas con tu vuelo,
yo seguiré buscando en cada mirada
la mirada que me salva.

En una sonrisa,
la sonrisa que sueño que me despierta
cada mañana
-aunque ninguna sea tan especial-.

Pero, si algún día decides aterrizar por aquí,
prometo no cortarte nunca las alas
con las garras de la desconfianza.

Y tratar de admirar tus virtudes y recordarte,
cada mañana,
que cada uno de tus defectos
te vuelven aún más preciosa.