a quien vivió dentro de mí
y se perdió en un suspiro largo y mojado.
El corazón, a ratos esperanzado,
había encontrado su fin.
Allí estaba, esperando un regreso casi utópico;
con el alma reflejando a través de su mirada
la locura del niño que perdió en otra vida
donde anhelaba su libertad.
Me encontré, llena de vida.
"Inmortal".

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