domingo, 26 de octubre de 2025

Al alba.

Cae la noche
y me va faltando el aire
en este cuarto sin salida.

Todos en calma y yo,
yo solamente presiento que las horas pasan
cada vez que esta cabeza
decide tomarse un descanso.

La maldita se ha convertido
en una máquina de crear recuerdos,
recuerdos que arañan.

Recuerdos que arañan
y reabren heridas,
que duelen y queman,
que martirizan y atormentan.

Y siento que el aire 
se entrecorta cada vez más,
que las lágrimas son 
la única puerta de emergencia.

Que por qué se fue, 
que por qué no supe quedarme,
que por qué corre tan rápido el tiempo
y en qué momento llegamos aquí,
que si merece la pena seguir
o debo parar de cometer errores.

Pero todos duermen,
y yo me pongo la mano en la boca 
para gritar en silencio.

Todos duermen,
y yo
sigo muriendo por dentro.

domingo, 7 de mayo de 2023

Gallo rojo, gallo negro.

Regreso como grito callado
convertido en un elemento más
de este mundo sin sentido;
en productividad que teme
quedarse sin opinión propia.

Que me perdonen las letras,
ahora sólo soy
falta de tiempo para mí,
años de desgastar cuerpo y mente
por una obsesión absurda
de ser perfecta en el mismo lugar
donde el reconocimiento no tiene cabida.

He querido huir hasta de mí misma,
sobre todo cuando la mente
ha hecho de la noche una eternidad
acompañada de ansiedad e insomnio,
entrando en horribles bucles
de donde sólo podía sacarme
el abrazo reconfortante 
del amor de mi vida.

Aunque parece que todo amaina
y que aprendo a vivir 
reconociendo el problema,
-el de una sociedad consumista
que no permite descansar-,
tengo claro que ser un títere más
no está hecho para mí,
y que la única solución es saber
dónde poner límites a esta locura.

Que yo siempre he sido más de libertad,
no de sacrificar mi salud mental
para que se sigan llenando los bolsillos
las mismas personas que te aprietan
y te ahogan.

miércoles, 23 de febrero de 2022

Andar contigo.

La poesía que me conoce,
sabe que en cada uno de tus lunares
se guarda más arte
que cualquiera de los versos
que estas manos temblorosas
te pudieran escribir.

Desde que un cruce de miradas
cambió el rumbo de sus letras,
te vive y se pierde entera,
y ha preferido aprovechar el tiempo
en dejarse morir en el abrazo
que adorna las noches de flores,
que peinar versos para hablar de amor.

Y es que quizá sea eso
lo que esta maldita desatada quería.
Dejar a un lado la ruina,
que siempre fue la protagonista,
y abandonar mi imagen en tu cuerpo,
para observar cómo amanecía de nuevo
entre nosotras dos.

Hacerse entender que lo que siento
es tan cierto
que aún con cicatrices
clavadas en mi espalda,
su poema puede sacar fuerzas
para abrirse en dos,
y los "te quiero" que disparas a mis miedos
ahora son los protagonistas de esta piel.

La misma en la que escribo
que todo valdrá la pena
desde que vivir para mí
lleva de la mano tu presencia.

martes, 22 de febrero de 2022

Una de esas noches sin final.

Bebámonos una vez más,
mi fiel compañera,
y en el supuesto de esta noche eterna
te ofreceré el siguiente trato:
mientras nos curo las heridas de realidad,
tú le pones letra a mi silencio.

Te invitaré al cuarto de sensaciones,
aquí donde el ruido frena al tiempo
y la sospecha es la reina del ambiente,
para clamar el fuego que guardas
cuando se desate esta guerra interna
de rabia y pasión alternas.

Si caemos en nuestra propia derrota
celebremos la lucha por habernos fundido
en esta extraordinaria insensatez,
así como se unen dos corazones desenfrenados
en un escenario de domingo y sombras.

Si llegamos ilesas al alba
sin haber escapado de madrugada
por la rendija donde se cuela la bruma,
habremos vencido al futuro;
y la ira, creyese por momentos protagonista,
se habrá desvanecido en un gemido
que nos proclamará dueñas del ahora.

Pero si las ideas que cuelgan de estas paredes
te obligan a despegarte de la niña
que no fue más que una simple coleccionista
de amores imposibles,
coge nuestra historia y cuéntasela al mar,
que si estos versos valiesen oro
la marea nunca volvería a verte inundada.

lunes, 21 de enero de 2019

En Viena bailaré contigo con un disfraz que tenga cabeza de río.

Toma esta sierra que traigo
de picos escarpados y trazo firme,
y colócala enfrente de mí
el día que tu imaginación
decida frenar mis ríos.

Hazlo antes de que el agua
erosione nuestro recorrido,
pues aunque el gran peso
de la mala experiencia
ralentice el movimiento,
el tiempo hace milagros.

Y es que la delgadez de su curso
no impide que el caudal
rebose de esperanza y ganas,
formando una mezcolanza
de emoción y paciencia
que se colma
cuando te vuelve a ver.

A mi imaginación
le gusta más sentir
que recorre el sendero
de tu cuerpo
cuando me encuentro
a un palmo de tu piel.

Se cree capaz de alargar
las horas que nos quedan
corriendo sobre él,
hundiendo mis manos
-mojadas de deseo-
en tu arena fina.

En mitad de esta guerra de pasión
forma una nube de polvo,
que comienza con el orgullo
de saber quién ganará
y se desvanece si nos queda
un centímetro para caer al vacío.

Y termina gritando
a través de un suspiro
lo que durante años temió decirte:
"Eres dueña del brillo de mis ojos
y siempre libre para hacerlo tuyo".

lunes, 8 de octubre de 2018

"Por que teimas em correr se não sabes onde vais"

Dime cómo lo hacemos,
vida mía,
si desde que te convertiste en musa
la inspiración duele.

Pretendo entenderte existiendo
pero mis latidos siempre tuvieron
el afán de dirigirnos
hacia círculos oscuros.

Te camino descalza y a contracorriente,
buscando la salida
de esta incoherente experiencia,
aquella que nunca nos dejó ver
ni cómo ni cuándo
nos cortamos las alas.

En mitad de la encrucijada
se ha sentado mi soledad,
irónicamente cansada
de no encontrar quien nos salve.

Le gusta gritar a los cuatro vientos
que a nadie necesita,
mientras busca desconsolada
y en silencio
la luz que otros dictan
que da la felicidad.

Pero ya sabes
mi vida,
convertirnos en perfectas
nunca ha sido lo nuestro,
pues el secreto está en cambiar
la supuesta eternidad
por desesperanza intermitente.

Si el tiempo no te cambia
siempre sabrás
que nuestra alegría se encuentra
en correr por los campos llanos
a la hora del recreo.

De la desgana nos cura
un abrazo lleno de nostalgia,
y el recuerdo más feliz
nos hace viajar
donde siempre olió a café
y a muebles viejos.

Y por qué tendrá que importar
que a veces duela de más,
si nuestro viento acompaña
las canciones que hablaron
de que ahogarse y perderse
en boca de otros
puede resultar divertido.

Ahí está entonces la felicidad,
en todos las personas,
paisajes e historias
que alguna vez
nos hicieron sentir únicas,
cuyo recuerdo guardamos
en el otro rincón del alma.

domingo, 28 de enero de 2018

Apaga las luces del universo que voy a empezar a contarte los huesos.

Despierta sus ojos.

Ya ni el cielo calma la mentalidad
que siempre ha guardado fuego.

Arrancándose el puñal de oro
al fin comprendió que nunca valdrá la pena
perder tiempo en abrirse y dejarse abrir heridas.

Y se resguardó en el mar.

Escondió allí su propio cuerpo
para que no encontrara la salida
el día que decidiera preparar su traición
y retorcerse de nuevo.

Siempre sería mejor
el silencio que ofrece el horizonte
que el sonido de quien marcha sigilosamente,
junto a la soledad que le une después.

Si nunca aterrizó por aquí
el primer ave de la bandada,
es porque ni en la mayor expresión de serenidad
sabe que dejará de estar rodeado de jueces.

Por eso él sobrevuela por encima
de los que deciden determinar
su línea entre el bien y el mal,
entre la salud y el vicio,
entre la búsqueda de la felicidad
y la obsesión.

Es difícil engañarse a uno mismo
entre tanta tranquilidad.

Solía aprenderse de memoria
las historias que se repiten
y modificar ese círculo vicioso
cambiándoles el final.

Pero nunca quiso deshacerse
de la pasión que guardaba
en los días raros.

En su justa medida,
algún día el propio fuego que vestía
podría dar calor
a quien estuviera dispuesto a acercarse.

Dejaría de quemar de miedo
para volver a ser un cálido símbolo
de amor, fuerza, hogar,
transformación.

Mientras las torres caen
ha descubierto un arma
capaz de derribar bosques repletos de dudas
y dar luz a quien se atreva a encenderlo.