miércoles, 27 de abril de 2016

Mientras la gente cuerda grita, llora, sufre y niega, a los locos nos verán bailando.

Cuántas veces pasé sin saber que iba a encontrar
a quien vivió dentro de mí
y se perdió en un suspiro largo y mojado.

El corazón, a ratos esperanzado,
había encontrado su fin.

Allí estaba, esperando un regreso casi utópico;
con el alma reflejando a través de su mirada
la locura del niño que perdió en otra vida
donde anhelaba su libertad.













Me encontré, llena de vida.
"Inmortal".

domingo, 10 de abril de 2016

Nunca saber dónde puedes terminar, o empezar.

“Todos llevamos en nuestra mochila un millón de experiencias, y lo raro es no encontrarse con alguien que haya pasado por lo mismo que tú”.

Quizá deba creer en el destino y en el "todo pasa por algo"; o tal vez en la fuerza que me empujó a cambiar y aterrizar por aquí. 

Por lo que sea, hoy me encuentro escribiendo aquello que aún sigo siendo incapaz de decir en persona, con la ligera sospecha de que no soy la única que estos meses ha cambiado la forma de verse y de ver el mundo.

Más de uno ha encontrado su "rincón", el lugar en el que olvidarse de los problemas resulta sencillo.
Ha conseguido ser quien es, sin que nadie le aparte por ello.
Ha comprendido que, a veces, existen personas maravillosas en las que poder confiar.
Ha bailado y se ha reído cual niño, por muy mayor que fuese.
Ha llorado, sin filtros ni vergüenzas.
Se ha llenado de abrazos en los que, si le dejaran, se quedaría una eternidad.

Pero el tiempo pasa volando y ahora es el momento de guardar en esa mochila, además de momentos increíbles, una grandísima formación.
Ahora somos nosotros los responsables de fomentar este espíritu de grupo que hemos creado.


"Estamos preparados para dirigir las miradas al cielo,
evitando que se queden en el dedo.
Estamos aquí para continuar encendiendo luces,
despertando conciencias,
agitando mentes, 
y si para ello tenemos que pintar alguna cara, 
no les quepa la menor duda de que lo haremos".

Gracias.

miércoles, 6 de abril de 2016

No me beses en la boca, soy cemento.

Luchadora.
Superviviente de un corazón que decidió lanzarse, con los ojos cerrados, a la extrema locura del amor.
Su mirada me permite ver cada detalle que guarda en el recuerdo, y sufro con las palabras entrecortadas que salen de su sonrisa.
Finge que no hay dolor; pero sólo ella sabe cuántas lágrimas se esconden detrás.