domingo, 23 de abril de 2017

De pena también se escribe cuando llorar no se puede.

No me dio tiempo a abrir los ojos de nuevo
y ya habías desaparecido.

Te preparaste,
te proclamaste libre
y ahora corres como si intentaras superar al tiempo
-incluso quien no te conociera
pensaría que te sientes mejor que nunca-.

Pero nadie necesita irse tan rápido
si no es porque busca la huida.

Nadie se viste con una armadura
cuando quiere volver a volar.

Nadie se cree tan de hierro
que hasta se olvida
de que guarda sentimientos.

Permíteme decirte entonces
que las corazas pesan,
que el tiempo tarde o temprano te alcanza
y que ni tu botella hoy te salva.

Pues desde aquí ya se escucha cómo has roto a llorar.

1 comentario: