domingo, 31 de mayo de 2015

Si al despertar siguiera allí...

Me preguntas por qué lloro tanto cuando veo que una persona sigue pendiente de otra a pesar de los años y las dificultades, y mi única respuesta es decirte que a mí esos temas me ponen sensible, sin pararme a pensar el porqué.
Quizá porque ansío con lo mismo, con que se mantenga el recuerdo de quien fui a pesar del cambio constante que sufro.

Porque, ojalá, el día que yo empeore, el día que no me queden fuerzas para sostenerme, siga a mi lado esa persona que me levanta y me evade del mundo, de mi mundo, con su sonrisa de siempre. Que me haga reír cuando no pueda llorar más; que me recuerde quién soy, quién fui, el día que no me encuentre.
Quiero tener una razón en el momento que decida tirarlo todo por la borda que me haga retroceder.

Quiero esa razón, quiero a esa persona, la quiero para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario