y él escribe mientras ella duerme.
Él fuma y obedece,
ella habla y resplandece.
Bienvenida al sitio de siempre,
aquí es donde espero sin quererte esperar,
donde desespero cuando me repito
que no quiero,
no quiero,
no quiero...
Y al final me dejo querer.
pues esta cabeza ya no se cura ni bailando.
Créeme que no hay quien le calle
si hoy te veo venir más grande que nunca,
totalmente dispuesta a dejarme huella.
Así que encárgate tú de cerrar la puerta,
que has dejado abierta la habitación
donde guardo las palabras
que nunca me atreví a decirte.
¿O es que acaso te has creído con el derecho
de volver loca a mi poesía
cada vez que me permita soñarte?
Déjate de tonterías y asómate de una vez,
que soy trasparente si me miras bien.
Que aunque "no quiera",
otra vez me dejo querer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario